LasTecnologías de la Información y Comunicación han aportado nuevas herramientasen el contexto educativo – formativo. Se ha iniciado un cambio sustancial en el entorno educativo. Sin embargo, esta aportación no ha tenido una identificación más precisa, ya que, el ingreso de la Internet, como generadora de información y conocimientos, no se ha impuesto como soporte didáctico para el aprendizaje y como soporte de colaboración. Podemos entender que para el fin del siglo XX, la representación social de la Informática realiza un importante giro motivado por la divulgación de las redes informáticas asociadas a la comunicación a distancia. Se extiende el empleo del correo electrónico y el acceso a fuentes de información como Internet. La era de la autopistainformática, de la sociedad de la información y del conocimiento genera un cambio de paradigma social en torno de la Informática. En el ámbito educativo estas fuerzas especiales de términos tecnológicos no emergen, por los momentos, como fuerza vivificadora del intercambio de información entre profesores, entre profesores y estudiantes, entre estudiantes… ¿Cómo intercambiamos información entre personas con idénticos intereses? Vamos un poco más allá… ¿Cómo intercambiamos información con los pares de otros países? Sin duda alguna, existe una efectiva transmisión de formación donde Internet como soporte, crea espacios para desarrollar un servicio inteligentemente práctico e integrador del conocimiento. Pero, no se trata de utilizar la herramienta en formación de habilidades y destrezas en su uso, sino la de la participación como herramienta pedagógica que implique un cambio en el ámbito educativo. Aquí, la participación de los actores en esta empresa, sirven de espacio de colaboración y cooperación donde el conocimiento se revitaliza y se actualiza permanentemente,libre de restricciones. Si pudiésemos encontrar la llave que abra la puerta de Internet como medio de expresión y comunicación, como soporte didáctico para el aprendizaje, como fuente de información y conocimiento, como soporte para el trabajo colaborativo, señalaríamos la oportunidad de haber encontrado una herramienta tecnológica no condicionada por el tiempo o por el espacio, sino por la consciente actitud de crear una enseñanza no formal que pueda traducir elementos de verdadero valor agregado que posibilite un enseñanza más dinámica, que exija una redefinición, un nuevo rol de comportamiento, tanto del docente como del estudiante. ¿Cómo entender que la labor del docente se hace más profesional con el uso de esta herramienta tecnológica llamada Internet? ¿Cómo el docente aumenta el interés del estudiante por la materia estudiada? ¿Cuál es el entorno más favorable para crear el diálogo y la confianza? ¿Cómo el docente crea espacios o ambientes de comunicación y de aprendizaje? Resulta curioso que podamos entender… percibir… las respuestas a estas interrogantes… sin duda alguna… pero, si entiendo que debe existir la necesidad de una formación constante, permanente… no existen canales de comunicación que permitan valorar el intercambio de información, solo una atomización discreta, pasiva, que no permite, ni crear, ni evaluar: contenidos, materiales, recursos… en el contexto educativo. Repasa un poco los contenidos clásicos de la comunicación de masas, provocando una imaginación de hechos, proporcionado por un soporte que no es físico, esencialmente, cerrado, lineal… inmutable. El profesor se halla ante el desafío de conocer y adoptar la modalidad comunicacional interactiva y, al mismo tiempo, no invalidar el paradigma clásico que prevalece en la escuela y en la universidad. (Marco Silva, pág. 35) Si puedo generar una visión positiva, es la de comprender que nuestros docentes deben de tener una formación y una actitud que posibilite integrar una educación más flexible que internalice con el estudiante, que motive una educación progresiva, proactiva, que se deslinde del conformismo, que cree una actitud ante la vida, ante los nuevos retos de una sociedad más competente, que permanezca siempre una reflexión de donde estamos, donde nos encontramos. Pertenecemos por índole progresista, a una sociedad del conocimiento o sociedad de la información, donde accedemos a ingentes volúmenes de información, tanto es así, no sé si tendremos el tiempo para asimilarla, lo cual nos coloca en una situación de analfabetización tecnológica, sino entendemos en el cambio de mentalidad y actitud ante este desafío social. Se señala que los retos son oportunidades, que las oportunidades son retos… simple… muy simple… ¿Resistiremos la tentación de dispersarnos en la teoría del valor e idoneidad de la información? ¿Estamos convencidos que la sociedad está en constante evolución? De seguro, si puedo intercambiar o sustentar argumentos, que materialicen una actitud positiva predeterminada por el conocimiento de nuevos modelos educativos integrados, sugeridos por la capacidad profesional e intelectual de adaptación; entonces, la posibilidad cierta de configurar una estrategia educativa que mejore la calidad de la enseñanza y remita la integración de la TIC como elemento de convicción, estaríamos acercándonos a una profunda idealización de que las tecnologías no como un fin, sino un medio para mejorar el proceso de aprendizaje. En la actualidad debemos representar un papel innovador desde la perspectiva pedagógica, la obsolescencia en el tratado de la educación tradicional reviste una coyuntura, que no define en términos reales, de participar en nuevos desafíos educativos, las opciones se disimulan en apartados de ambiente profesional discursivos, insensibles… la vía de innovación está sujeta a vaivenes de tiempos desarticulados con el proceso de enseñanza y aprendizaje. Un elemento enormemente propulsor de la interacción e interactividad es el ofrecer una metodología educativa creativa, flexible, capaz de poseer, intrínsicamente, valores que destaquen el entusiasmo, la diversidad, el aplomo de ideas, la constancia y amplitud, el aprender, el uso de la información responsablemente, que incremente la creatividad e imaginación, que el estudiante capte y genere su conocimiento en tiempo real de aprendizaje… especialmente, produzca una verdadera integración en la triada escolar: institución – docentes – estudiantes… símbolo o estereotipo de una enseñanza acorde con los nuevos tiempos.

Bibliografía: SILVA, Marco. Educación Interactiva. Enseñanza y Aprendizaje Presencial y on-line. Barcelona. 2005